Tegucigalpa, Todohonduras.com | 19 de agosto. En el corazón de Tegucigalpa continúa latiendo desde hace 376 años una edificación que combina el barro en su piso, paredes y tejado para exaltar diversas exposiciones artísticas.
Es el Paraninfo Universitario, edificación colonial que data del año 1650 donde funcionó el Convento de la Orden Mercedaria, hasta 1829 cuando fue incautado por el Estado de Honduras.
Entre 1845 y 1847 en el recinto funcionó la Sociedad del Genio Emprendedor y la Academia Literaria, espacio gestado por el padre José Trinidad Reyes, que después sería formalmente la Universidad por acción de traspaso en 1857 ejecutado por la Alcaldía de Tegucigalpa.
Es así que se convirtió en un lugar solemne destinado a ceremonias importantes que, hasta el día de hoy, entrar al Paraninfo Universitario, ubicado junto a Iglesia La Merced, el Congreso Nacional y frente a la Plaza de los Desaparecidos, es disfrutar de siglos de historia, arquitectura colonial, exposiciones, visitas guiadas y remontarse a los orígenes de la universidad del pueblo hondureño.
En este lugar, se impartieron las primeras cátedras de la Universidad en disciplinas como Gramática, Filosofía y Teología Moral, pero 1969 la Ciudad Universitaria albergó por completos los planes de estudio.
Con el paso de los años recientes, el Paraninfo se convirtió en un museo perenne de arte y cultura, conocido además como la Galería Nacional de Arte. Entre las selectas obras de su colección distribuidas en nueve salas de lo que fue el antiguo convento de la Merced, figuran nombres emblemáticos de la plástica hondureña como ser: Moisés Becerra, Max Euceda y Ezequiel Padilla.
Actualmente abre sus puertas al público en general como una sede del Centro de Arte y Cultura (CAC-UNAH), resaltado su invaluable aporte histórico para la capital de Honduras.
Pasillos de memoria

Entrar al Paraninfo Universitario, hace trascender la memoria a tiempos inimaginables, los barrotes de hierro y el pozo en el centro del patio que contrasta con grandes vitrales obligan a echar un vistazo de 360 grados, elevando la mirada al segundo nivel con sus tejas coloradas que mantienen la frescura.
Jamie Escobar, guía del CAC-UNAH, dijo que el antiguo convento fue construido en conjunto con la Iglesia de la Merced. En algún momento funcionó como centro de educación masculina, hasta que adoptó el nombre del Paraninfo Universitario, cuyos antecedentes datan de 1845 cuando se creó la Sociedad del Genio Emprendedor y del Bueno Gusto y un año después pasó a ser la Academia Literaria de Tegucigalpa, pero fue hasta 1847 oficialmente la Universidad Central de Honduras.
Mientras avanzaba en el recorrido guiado, Jamie explicó que esta elegante casa funcionó como parte o segunda sede de la Universidad (la primera fue en el convento San Francisco en la misma zona del casco histórico capitalino), y al mismo tiempo reunió distintos grupos de artistas, literarios y grupos de teatro en relación a la educación y a la universidad.
Nuevamente está nombrada como Galería, porque se había cerrado el espacio para su restauración. “Para el año 2000 funcionaba como la Galería Nacional de Arte, fue cuando la Universidad retomó este edificio y lo hizo en conjunto con el Centro de Arte y Cultura, para que funcione como museo o galería de arte de la colección de la UNAH”.
Esta es una excelente oportunidad para visitar una de las pocas estructuras de estilo colonial que tiene Tegucigalpa, que fue un asentamiento español llamado Real de Minas de San Miguel de Tegucigalpa desde el 29 de septiembre de 1578, donde ya existía un poblado indígena.
El antiguo convento tiene entre ocho y diez habitaciones, pero algunas de ellas están unidas por lo que pueden ser tres salas en un mismo espacio. En cuanto a la estética original, y tras dos restauraciones (la última entre 2018 y 2020), se trata de mantener la mayor evidencia original posible como ser la teja y madera, afirmó la guía.
Según el modelo de la construcción, no se pensó en una casa de habitación porque tiene un patio en medio y las salas alrededor, la costumbre era un patio trasero. “Cuenta con un pozo que era la única forma de recolección de agua”, el cual fue reconstruido para ser parte de la exposición histórica.
En el Casco Histórico de Tegucigalpa, puede visitar edificios coloniales como ser la Catedral de San Miguel Arcángel, la Iglesia Los Dolores y el Templo San Francisco (posiblemente el más antiguo), en contraste con muchas edificaciones de adobe que se caen por la indiferencia estatal y privada.






